Aprender a divulgar la ciencia, un paso más hacia una cultura de Conocimiento Abierto
Del 2 al 24 de septiembre, profesionales en comunicación de diferentes áreas de la Universidad participaron en el curso Estrategias de Divulgación Científica para Comunicadores Institucionales.
¿A quién debe hablarle la ciencia? ¿Cómo traducirla sin incurrir en la banalización? ¿Qué se pierde cuando la ciencia solo se comunica entre expertos e investigadores? ¿Qué rol juegan las comunidades en la amplificación del conocimiento? ¿Qué formatos se pueden implementar en su difusión sin sacrificar rigor?
Estas fueron algunas de las preguntas que se abordaron en el curso Estrategias de Divulgación Científica para Comunicadores Institucionales, una iniciativa del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de los Andes para fortalecer las capacidades de los profesionales y equipos a cargo de dar visibilidad al conocimiento que se produce en las diferentes áreas de la institución.
El curso, que se desarrolló del 2 al 24 de septiembre de 2026, con una intensidad de 3 horas semanales, también permitió aproximarse a Conocimiento Abierto, el portal web de la Universidad de los Andes que busca facilitar la circulación ampliada del conocimiento, fomentar el diálogo y la colaboración con comunidades, organizaciones e instituciones, así como impulsar la democratización del conocimiento como un servicio público esencial.
“La producción académica y científica de alta calidad suele circular principalmente dentro de las redes académicas y científicas, por lo que muchas veces es poco conocida fuera de estos entornos. Esta iniciativa busca acercar ese conocimiento a diferentes comunidades, civiles, industriales, empresariales y gubernamentales, entre otras., mediante una divulgación rigurosa, pero también creativa, que recurra a distintos formatos y lenguajes. Se trata de dar a conocer las metodologías, los impactos, los aportes y los beneficios que surgen de los proyectos desarrollados en la Universidad de los Andes y que contribuyen al desarrollo del país. En últimas, es una manera de poner el conocimiento y la misión de la Universidad al servicio de la sociedad.” menciona Juan Pablo Siza, director del Sistema de Bibliotecas y creador del proyecto de Conocimiento Abierto Uniandes.
Durante las 24 horas del curso, impartido por el docente Carlos E. Guarnizo, Ph. D., se abordaron temas como los fundamentos, historia y psicología de la divulgación científica, storytelling científico, producción audiovisual con investigadores, apropiación social del conocimiento, entre otros.
“Divulgar es tomarse el trabajo de traducir algo técnico para que otras personas lo entiendan, y eso exige conocer el tema muy a fondo. De hecho, cuando un investigador no es capaz de explicar lo que hace sin jerga, vale la pena preguntarse si ese lenguaje le está sirviendo para comunicar o más bien para ganar estatus, o incluso como escudo para no mostrar lo que no sabe”, explicó Guarnizo, un biólogo que ha dedicado su carrera al estudio de la biogeografía de ranas y a la divulgación científica, entre otros, desde la Vicerrectoría de Investigación y Creación de la Universidad de los Andes.

APRENDIZAJES PARA COMUNICAR EL CONOCIMIENTO
De acuerdo con The National Acadmies of Sciences, Engineering and Medicine, comunicar asertivamente la ciencia puede ayudar a que las personas comprendan e integren a su vida diaria conocimientos relevantes para la toma de decisiones informadas sobre salud, medio ambiente, finanzas y demás. Asimismo, la traducción del conocimiento científico brinda herramientas a legisladores y líderes de gobierno, empresa y sociedad, para la formulación de mejores políticas públicas.
De ahí que, el diálogo entre los investigadores y los equipos de comunicación se convierte en un puente estratégico para la circulación y apropiación del conocimiento científico.
“Muchas veces, desde comunicaciones no conocemos todo lo que están haciendo nuestros profesores, y ellos tampoco siempre identifican el potencial comunicativo de sus investigaciones. Por eso, es importante construir puentes que nos permitan trabajar de manera más articulada, transformar el conocimiento en experiencias atractivas y encontrar nuevas maneras de acercar la ciencia a la sociedad”, destacó Johanna Salas Torres, gerente de comunicaciones y mercado de la Facultad de Ingeniería y una de las participantes del curso.
Por su parte, para Denís Toledo, líder de Comunicaciones y Apropiación del Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe, de la Universidad de los Andes, una de las principales enseñanzas del curso fue entender la comunicación científica más allá de sus formatos tradicionales.
“El curso me aportó muchos elementos que a veces dentro del entorno académico damos por sentado, pero tendemos a perder para ser más atractivos y efectivos en la comunicación. Pero, sobre todo, creo que el curso fue una invitación para atreverse a pensar la divulgación científica institucional “fuera de la caja”, comprender la visión de la Universidad en el marco del nuevo PDI y alinear los esfuerzos que desde cada facultad y unidad hacemos para llevar el conocimiento fuera del campus”, añadió Toledo.
CLAVES PARA CONSTRUIR CONTENIDO CIENTÍFICO
Carlos E. Guarnizo, además de enfocarse en la diversificación biológica en los Andes colombianos también ha impulsado iniciativas para fomentar la divulgación, circulación y apropiación del conocimiento. El resultado han sido formatos de encuentro como o Ciencia Café pa’ Sumercé, libros para niños sobre dinosaurios y tiburones, así como exposiciones masivas que han atraído a familias completas. Desde su experiencia, comparte claves para la creación de contenido científico.
“Que las personas a las que va dirigido lo entienden, les despierta curiosidad y les genera más preguntas. Que lo comentan, lo discuten con su familia o sus amigos y se les queda rondando en la cabeza".
“No hay temas más interesantes que otros. Uno tiende a pensar que la astrofísica o las ballenas y los leones son más llamativos, pero cualquier tema (ciencias naturales o sociales, artes, derecho, ingeniería) se puede divulgar. La pregunta no es qué contar sino cómo contarlo”.
“Una fórmula que casi siempre funciona es juntar ciencia, arte y diseño, y reunir a personas distintas en el proceso. Si haces ciencia, busca a una artista y hagan algo juntos. Si eres artista, busca a una científica. De ahí sale algo que ninguno de los dos habría hecho solo. Yo lo he vivido haciendo canciones de ciencia para niños con Tu Rockcito: la música abre puertas que una charla no abre”.
“El contenido científico es fácil de malinterpretar o deformar. Por eso es clave que los científicos lo revisen antes de publicarlo, para confirmar que dice lo que quiere decir. Pero también es clave que no se obsesionen con el lenguaje técnico y estén dispuestos a buscar un equilibrio: ceder un poco de precisión cuando eso gana mucha claridad, sin llegar nunca a decir algo incorrecto”.













